sábado, 31 de enero de 2015

Grados en la incapacidad permanente



La incapacidad permanente puede revestir diversos grados , "en función del porcentaje de reducción de la capacidad de trabajo del interesado, valorado de acuerdo con la lista de enfermedades que se apruebe reglamentariamente" ( artículo 137 de la Ley General de la Seguridad Social), teniendo en cuenta la incidencia de dicha reducción en el desarrollo de la profesión, grupo profesional o funciones propias del interesado antes del correspondiente hecho causante.

Incapacidad permanente y Derecho laboral

En un orden de menor a mayor gravedad nos encontramos: la incapacidad permanente parcial; incapacidad permanente total; incapacidad permanente absoluta y gran invalidez.

- Incapacidad Permanente Parcial


Se entiende por Incapacidad Permanente Parcial para la profesión habitual la que sin alcanzar el grado de total, ocasionara al trabajador un disminución no inferior al 33% en su rendimiento normal para dicha profesión, sin impedírsela realización de las tareas fundamentales de la misma. Ténganse en cuenta que el sujeto afectado por este grado de incapacidad sigue desempeñado su actividad, lo que ocurre es que se produce una disminución el rendimiento no inferior al 33%.

- Incapacidad Permanente total para la profesión habitual


La Incapacidad Permanente total se define como aquella que le impide al trabajador la realización de todas las tareas fundamentales de su profesión, o del grupo profesional, siempre que pueda dedicarse a otra distinta.

- Incapacidad Permanente Absoluta


Incapacidad Permanente Absoluta para todo trabajo se define como aquella patología que inhabilita al trabajador para el desarrollo de cualquier trabajo, aunque esto no impide que pueda desarrollar otros trabajos, gratuitos o incluso retribuidos.

- Gran Invalidez


Gran Invalidez se define como la situación del trabajador afecto de incapacidad permanente (ya sea total o absoluta) y que por consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, necesite la asistencia de otra persona para los actos más esenciales de la vida, tales como vestirse, desplazarse comer o análogos.