viernes, 22 de marzo de 2013

Solución extrajudicial de los conflictos colectivos



Los conflictos colectivos de trabajo pueden solucionarse o bien por medios judiciales (sólo para conflictos que versen sobre la aplicación o interpretación de norma preexistente, siempre desarrollados conforme a criterios jurídicos) o extrajudiciales (para todo tipo de conflictos, pudiendo actuarse conforme a Derecho o a criterios de equidad). La ventaja de la solución extrajudicial es que puede actuar con mayor inmediatez, prestar mayor atención a los intereses concretos en juego y utilizarse para la prevención de huelgas u otras medidas de lucha; sin embargo, carecen generalmente de la especialización y experiencia de los medios judiciales. No son medios excluyentes: los medios extrajudiciales actúan muchas veces como trámite o paso previo al ejercicio de acciones jurisdiccionales.

A) Tipología.

Los medios extrajudiciales de solución de conflictos colectivos más típicos son la conciliación, la mediación y el arbitraje; si bien el primero está desapareciendo progresivamente, siendo absorbido por el segundo. En todas estas figuras está presente un tercero que interviene en el proceso. Según éste tenga de menor a mayor capacidad para intervenir, distinguimos:

• En la conciliación, el tercero (conciliador) tiene el único cometido de procurar un contexto favorable para que las partes negocien, para que puedan aproximar sus posturas y, en su caso, para que no rompan sus relaciones. Por tanto, sólo está presente, pero no tercia entre las partes ni propone soluciones.

• En la mediación, el tercero (mediador) está facultado para recabar la opinión de las partes, terciar en sus controversias, ofrecer salidas y proponer soluciones, que no serían vinculantes.

• En el arbitraje, el tercero (árbitro) está facultado para tomar la decisión (laudo o compromiso arbitral) que pondrá fin al conflicto y vinculará a las partes enfrentadas.

B) Regulación.

Los medios extrajudiciales de solución de conflictos colectivos de trabajo regulados por la legislación laboral son el procedimiento de conflicto colectivo, los servicios públicos de mediación, arbitraje y conciliación, y ciertos supuestos de arbitraje obligatorio.

El procedimiento de conflicto colectivo (arts. 17 y ss. DLRT). Este procedimiento se desarrolla ante la autoridad laboral competente, podrá ser utilizado tanto por los trabajadores como por los empresarios y tiene por objeto intentar encontrar una solución que convenga a ambas partes en conflicto. Este procedimiento está configurado legalmente como una especie de alternativa a la convocatoria de huelga, por lo que cuando los trabajadores lo utilicen no podrán ejercer el derecho de huelga; pero una vez declarada la huelga, no obstante, podrán desistir de la misma para acogerse a este procedimiento. Sin embargo, cuando sea iniciado por los empresarios y al mismo tiempo los trabajadores ejerciten el derecho de huelga, se suspenderá el procedimiento y se archivarán las actuaciones.

Los servicios públicos de mediación, arbitraje y conciliación. En cada CA existen servicios de mediación, arbitraje y conciliación con variedad de denominaciones (CEMAC, UMAC, SEMAC, etc.). Estos servicios sirven para cumplimentar el requisito de conciliación obligatoria previa a la tramitación de cualquier procedimiento laboral en conflictos individuales, pero también desarrollan labores de mediación y arbitraje en los conflictos laborales.

También se reconocen funciones de arbitraje, conciliación y mediación en huelgas y conflictos laborales a la Inspección de Trabajo, previa petición o aceptación de las partes.

Supuestos legales de arbitraje obligatorio. Para los casos en que la huelga se declare en servicios esenciales de la comunidad y concurran circunstancias de especial gravedad, con perjuicio grave para la economía nacional, se concede al gobierno la facultad de imponer un arbitraje obligatorio.