viernes, 22 de marzo de 2013

El trabajador autónomo



El trabajador autónomo es el que realiza un trabajo por cuenta propia, lo cual lo excluye del Estatuto de los Trabajadores dado que no se da la nota de ajeneidad. El trabajador autónomo puede o no ser empresario o empleador, según tenga o no trabajadores a su cargo.

Por una parte, tenemos una relación de tipo laboral y otra de tipo no laboral. Dentro de la relación laboral los trabajadores son asalariados, esto es, concurren en ellos las notas de voluntariedad, retribución, dependencia y ajeneidad. Dentro de la relación no laboral está el trabajador autónomo, que puede o no ser empresario, y el empresario o empleador. En la zona intermedia está la figura del falso autónomo, que es aquél que presenta un cierto grado de autonomía pero que en realidad goza de las notas de dependencia y ajeneidad y por tanto se le considera personal laboral; y el trabajador autónomo económicamente dependiente (TRADE), que es el que ahora pasamos a estudiar.

Los TRADE fueron creados por la Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del Trabajador Autónomo, y gozan de las siguientes características:

• Su trabajo se realiza de forma habitual y personal para una única persona física o jurídica denominada cliente; pero por lo demás es un trabajo por cuenta propia.

• Los criterios organizativos, la infraestructura y los materiales los proporcionará el trabajador. Así pues, se observa que no se da la nota de dependencia en su sentido de “dependencia jurídica”, que es la que nos interesa a la hora de evaluar la concurrencia de requisitos de trabajo asalariado.

• Reciben al menos el 75% de sus ingresos procedentes del trabajo de dicho cliente. Así, observamos que se da la nota de dependencia en cuanto a “dependencia económica”.

• No tienen trabajadores a su cargo.

Así pues, la principal característica de los TRADE es que son trabajadores por cuenta propia que tienen una relación de especial dependencia económica de su cliente, si bien tienen autonomía funcional frente al mismo. Su Ley reguladora los establece en la zona fronteriza entre trabajadores asalariados y trabajadores autónomos, aunque al otorgarles numerosos derechos laborales parece querer incluirlos más en la zona de trabajo asalariado. No obstante, su régimen jurídico no es claro, por lo que dependerá de la aplicación judicial y jurisprudencial del precepto.