viernes, 22 de marzo de 2013

Convenios colectivos



La autonomía colectiva es el poder conjunto de decisión de los representantes de los trabajadores y los empresarios. A la autonomía colectiva se le reconoce poder normativo en el ordenamiento estatal para la determinación de las condiciones de trabajo y empleo y para la ordenación de algunos aspectos del sistema de relaciones laborales. El ejercicio de este poder normativo se realiza a través de la negociación colectiva laboral, y su resultado se plasma en el convenio colectivo.

Las características de la autonomía colectiva son las siguientes:

• Goza de concurrencia normativa, es decir, la autonomía colectiva es un poder normativo disperso en múltiples unidades de negociación (estatal, autonómica, sectorial, etc.).

• Se pueden producir situaciones de bloqueo, es decir, situaciones de conflicto entre los representantes de los trabajadores y de los empresarios que impiden el acuerdo.

• Facilita las revisiones periódicas, lo que permite el intercambio equilibrado de ventajas y contrapartidas entre los sujetos que comparten el poder.

El convenio colectivo es un acuerdo entre los representantes de trabajadores y empresarios para regular las mutuas relaciones y el conjunto de sistema de relaciones laborales, en su dimensión colectiva e individual. Se reconoce constitucionalmente en el artículo 37.1 CE, que prevé su desarrollo legislativo en cuanto al “derecho a la negociación colectiva laboral” y la “fuerza vinculante de los convenios”, lo cual se produce en el Título III del Estatuto de los Trabajadores. Tiene fuerza vinculante, lo que tiene las siguientes consecuencias:

• Reconocimiento como reglamentación general de relaciones de trabajo.

• Inderogabilidad de convenios por pactos individuales.

• Distinción de dos tipos de convenios:

o Convenios estatutarios o convenios-norma: son los elaborados según las prescripciones imperativas del Título III del Estatuto de Trabajadores. Tienen fuerza normativa erga omnes (art. 82.3 ET).

o Convenios extraestatutarios o convenios-pacto: son los elaborados sin tener en cuenta las prescripciones imperativas del Título III del Estatuto de Trabajadores. Tienen eficacia sólo inter partes.