viernes, 22 de marzo de 2013

Cesión ilegal de trabajadores



El beneficioso régimen de las contratas y subcontratas hace que se utilicen de forma fraudulenta. Así, pueden ser utilizadas por los empresarios principales para eludir sus responsabilidades, utilizando a otro como empleador cuando realmente no lo es; como medio para que la plantilla de la empresa principal no llegue a sobrepasar un determinado número de trabajadores; para aplicar a los trabajadores de la empresa contratista de normas sectoriales distintas de las aplicables en la empresa principal u otras; etc. En estos casos, el contratista aparece como empleador, pero en realidad es un mero mecanismo para desplazar hacia él las responsabilidades que corresponden al empresario principal.

Cesion ilegal de trabajadores y Derecho laboral

- Elementos de la cesión ilegal de trabajadores


Un caso concreto es la cesión ilegal de trabajadores, en el que el contratista es un mero intermediario entre el empresario principal y los trabajadores que suministra mano de obra a aquél obteniendo a cambio un lucro. La cesión ilegal de trabajadores puede darse por incumplirse cualquiera de los elementos exigidos para las contratas y subcontratas. Así, los elementos de la cesión ilegal de trabajadores son los siguientes:

+ Elemento subjetivo de la cesión ilegal de trabajadores


Las empresas aparentes, o bien empresas reales cuyo único objetivo es el mero suministro de mano de obra, es decir, cuando los trabajadores trabajan permanentemente para la otra y bajo las órdenes de ésta.

+ Elemento negocial de la cesión ilegal de trabajadores


Encargos generales.

+ Elemento objetivo de la cesión ilegal de trabajadores


El encargo no debe referirse a la propia actividad de la empresa (teoría del ciclo productivo); aunque esté cerca de dicha inclusión según la teoría de las actividades indispensables.

Cesion ilegal de trabajadores y Derecho del trabajo

- La cesión ilegal de trabajadores, prohibida por el art. 43 ET


La cesión ilegal de trabajadores está totalmente prohibida por el art. 43 del Estatuto de los Trabajadores, que establece que la actividad de contratación de trabajadores para cederlos temporalmente a otra empresa sólo podrá efectuarse a través de empresas de trabajo temporal “debidamente autorizados en los términos que legalmente se establezcan” (art. 43.1 ET). Dicho artículo añade que se incurre en cesión ilegal de trabajadores cuando “el objeto de los contratos de servicios entre las empresas se limite a una mera puesta a disposición de los trabajadores de la empresa cedente a la empresa cesionaria, o que la empresa cedente carezca de una actividad o de una organización propia y estable, o no cuente con los medios necesarios para el desarrollo de su actividad, o no ejerza las funciones inherentes a su condición de empresario” (art. 43.2 ET). Para garantizar los derechos de los trabajadores que se vean incursos en esta cesión ilegal, se prevé que cedente y cesionario tengan responsabilidad solidaria respecto de las obligaciones salariales contraídas con los trabajadores y las obligaciones contraídas con la Seguridad Social, sin límite temporal. Esto sin perjuicio de las responsabilidades penales (art. 312.1º del Código Penal) o administrativas (art. 8 LISOS, que lo califica como infracción muy grave) en que pueda incurrirse.

Además, los trabajadores objeto de la cesión ilícita tendrán el derecho a adquirir la condición de fijos, a su elección, en la empresa cedente o cesionaria. En el caso de que opten por integrarse en la empresa cesionaria, sus derechos y obligaciones en ella serán “los que correspondan en condiciones ordinarias a un trabajador que preste servicios en el mismo o equivalente puesto de trabajo, si bien la antigüedad se computará desde el inicio de la cesión ilegal” (art. 43.4 ET).